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Los socialistas preguntan en el Congreso por las medidas del Ministerio de Fomento para garantizar el transporte con la frecuencia necesaria
El PSOE demanda información sobre las previsiones del Gobierno para la línea de FEVE Bilbao-La Robla
25/07/2016
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La diputada socialista por la provincia de Palencia, Mª Luz Martínez Seijo, ha preguntado en el Congreso de los Diputados por la planificación y previsión del Ministerio de Fomento para el mantenimiento de la línea de FEVE Bilbao-La Robla.
En este sentido, desde el PSOE se quiere conocer qué medidas tiene previstas ejecutar el Gobierno para solucionar todos los problemas relativos a la provisión de suficientes plazas de maquinistas, de controladores o interventores y dotación suficiente de unidades de reserva.
En su batería de preguntas Martínez Seijo insiste en cómo prevé el Gobierno garantizar el transporte, con la frecuencia necesaria, a los habitantes de las localidades que atraviesa la línea de FEVE Bilbao-La Robla.
Desde el Grupo Socialista se recuerda que el ferrocarril de La Robla constituye la línea de vía estrecha más larga de Europa Occidental, con 335 km, comprendida entre La Robla (León) y Bilbao (Vizcaya). Su objetivo principal era acercar la importante producción carbonífera de las cuencas mineras leonesa y palentina a su consumo en la poderosa industria siderúrgica de Vizcaya.
En 1991 cesó su utilización para el tráfico de pasajeros -restringido solo al de mercancías-, pero, gracias a distintos convenios con la Administración pública, en 2003 se reanudaron distintos servicios entre León y Bilbao. Su recorrido atraviesa las provincias de León, Palencia, Cantabria, Burgos y Vizcaya, y debido a su influencia económica y social a lo largo de más de un siglo es considerado uno de los ferrocarriles más emblemáticos de España.
Seijo argumenta también su petición en la importante influencia social que siempre ha tenido al ser medio de transporte habitual de los emigrantes de las zonas rurales que se trasladaron a la industrializada ciudad de Bilbao, así como, en sentido inverso, del turismo estacional vizcaíno con destino a la comarca burgalesa de Las Merindades.
Actualmente la línea de FEVE es imprescindible para facilitar el transporte de pasajeros en una zona azotada por la despoblación, siendo además el único medio de transporte público para muchas localidades de la montaña palentina que permite a sus residentes trasladarse entre distintos municipios, también a la ciudad y así poder acceder a distintos servicios. Razones que hacen necesario un buen servicio de esta línea tanto para estudiantes como para personas que deben desplazarse a las ciudades para recibir atención sanitaria o para la realización de diferentes gestiones que sólo pueden realizarse en grandes núcleos de población.
Lamentablemente en estos últimos años de gobierno del PP, los problemas se han ido sucediendo e impidiendo la utilización normal de esta línea, que ha perdido pasajeros por la reducción de horarios, trabajadores y por el traslado cada vez más frecuente en autobús de una ruta que debería ser en tren.
Entre algunos de los serios problemas detectados, se encuentran la no convocatoria de oposiciones para cubrir los puestos de maquinistas e interventores que han quedado vacantes por jubilaciones, y que ha supuesto una drástica reducción de plantilla; el coste de tener que pagar empresas de autobuses para cubrir los numerosos viajes en los que no hay maquinistas y que, además, no garantiza el transporte de los usuarios, puesto que los autobuses proporcionan sólo 50 plazas, dejando en tierra a viajeros sin previo aviso, si el número de viajeros excede de esas 50 plazas.
En otras ocasiones se ha carecido de servicio, sin previo aviso y dejando a los usuarios sin ningún tipo de transporte, alegando falta de unidades de reserva, lo que indica una grave falta de organización y previsión ante posibles incidentes. Una situación que se podría resolver si se contase con más de una unidad de reserva como solía suceder.
La diputada socialista denuncia, finalmente, la ausencia de controladores en muchos de los trayectos que conlleva la ausencia del cobro de los billetes, pérdidas económicas y el no contabilizar con rigor el número de viajeros. Esta situación se está traduciendo no sólo en una “ola” diaria de reclamaciones sino en una pérdida escalonada de los usuarios de FEVE y un claro perjuicio a los habitantes de la montaña que siempre han dispuesto de este servicio para desplazarse.






